Discurso "Educación para
Todos: Desarrollo de recursos humanos para la confianza
en sí mismos y el crecimiento"

por Masahiko Koumura,
Ministro de Asuntos Exteriores del Japón
El día 23 de abril de 2008 en Tokio, Japón, el Señor
Masahiko Koumura, el canciller del Japón hizo un
discurso sobre el tema de educación, tocando los
proyectos de cooperación que Japón está apoyando.
Introducción
Quisiera
extender mi más cálida bienvenida a ustedes, que han
venido trabajando para lograr la Educación para Todos (EPT)
en países alrededor del mundo. Japón ha apoyado
consistentemente el proceso de EPT liderado por la
UNESCO desde que esta iniciativa comenzó, y quisiera
comenzar mis comentarios hoy diciendo que continuaremos
nuestro apoyo a la EPT hacia el futuro.
Hoy es el
día en que la “Lección más grande del mundo” está
teniendo lugar. Esta “Lección” es un esfuerzo mediante
el cual los niños alrededor del mundo aprenden sobre la
importancia de la educación en el mismo día. Aquí en
Japón, tengo entendido que 243 escuelas y 28.415 niños
participaron. Permítanme extender mi profundo respeto a
aquellos de ustedes que han hecho muchos esfuerzos para
hacer de este proyecto un éxito.
El 2008 es
un año importante para el mundo y para Japón. Para el
mundo, este año representa el punto medio mientras
trabajamos para lograr tanto las Metas de EPT de Dakar
como los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Para
Japón también, este año será uno de gran significado;
estamos trabajando intensamente en los asuntos
relacionados con el desarrollo, también nos preparamos
para ser anfitriones tanto de la IV Conferencia
Internacional de Tokio sobre Desarrollo Africano (TICAD
IV) el próximo mes, como de la Cumbre del G8 de Hokkaido
Toyako en julio.
Hoy estaré
explicando mis ideas sobre la relación entre el
desarrollo y la educación. También quisiera compartir
con ustedes algunas propuestas concretas relacionadas
con lo que Japón aspira a lograr por medio de las
venideras TICAD IV y Cumbre del G8.
Un resumen de
la situación actual
Permítanme
comenzar dándoles un breve resumen del camino que nos ha
llevado a donde estamos hoy.
En el año
2000 dimos la bienvenida a un nuevo siglo, y eso se
convirtió en una especie de línea de partida para que la
comunidad internacional se uniera para participar en
esfuerzos significativos hacia la expansión y el
fortalecimiento de la educación en los países en vías de
desarrollo. Esto queda demostrado prominentemente en las
Metas de EPT de Dakar, que la UNESCO tomó el liderazgo
para formular. La Iniciativa Vía Rápida (IVR) de EPT,
lanzada bajo el liderazgo del G8, es otro enfoque
innovador para promover las asociaciones internacionales
en la educación primaria.
Lo primero
que quisiera mencionar aquí es el hecho de que estos
esfuerzos para ampliar y fortalecer la educación
primaria están empezando a producir resultados
positivos.
El informe
de la UNESCO nos dice que en los seis años entre 1999 y
2005, el número de niños fuera de la escuela alrededor
del mundo disminuyó 25%, de 96 millones a 72 millones.
Las mejoras en África Subsahariana, Asia del Sur y Asia
Occidental, sobresalen en particular.
Ahora, por
supuesto, eso significa que 72 millones de niños siguen
fuera de la escuela. Si también consideramos los asuntos
de elevar la tasa de alfabetización de adultos y lograr
la igualdad de género en las oportunidades
educacionales, se hace claro que solo estamos a mitad de
camino de lograr nuestras metas de mejorar el acceso, la
calidad y la equidad en la educación.
Habiendo
dicho eso, lo que la disminución de 25% en el número de
niños que no pueden asistir a la escuela primaria nos
dice es que podemos alcanzar nuestra meta si nos lo
proponemos. Ha sido demostrado que, cuando los esfuerzos
de autoayuda de los países en vías de desarrollo se
enlazan bien con la asistencia de la comunidad
internacional, los resultados son positivos.
El enfoque
básico del Japón
A
continuación quisiera mencionar brevemente el tema del
apoyo a la educación. Mis comentarios aquí no son
simplemente mis propias opiniones personales, sino más
bien, puntos en vista que muchos japoneses han venido a
considerar como importantes.
Primero
que todo, está el entendimiento de que criar a un niño
es un trabajo de toda la comunidad. Un segundo punto se
refiere a la relación entre la educación básica por un
lado y la educación técnica y el entrenamiento
vocacional o la educación secundaria y superior por el
otro. Específicamente, en vez de ampliar primero el
acceso a la educación básica y después voltear nuestra
atención a formas más avanzadas de educación en una
etapa posterior, ambos tipos de educación deberían
promoverse simultáneamente.
Está de
más decir que la educación básica es absolutamente
fundamental. Para que los seres humanos utilicen su
potencial para lograr la realización personal y vivir
con dignidad, es necesario que adquieran las habilidades
de leer, escribir y pensar de manera crítica.
Sin estas
habilidades, vivir libres del miedo y libres de la
necesidad permanece ultimadamente fuera del alcance. En
otras palabras, no podemos lograr la “seguridad humana”.
Actualmente,
es menos probable que las niñas tengan oportunidades de
educación básica. Esto es algo que debemos remediar sin
perder tiempo, en vista de esta conexión entre la
educación básica y la seguridad humana. No se puede
exagerar la importancia de lograr la igualdad de género
si hemos de avanzar hacia la superación de los problemas
sociales y económicos lo más rápido posible.
Al mismo
tiempo, no debemos olvidar que la educación básica es
algo que echa raíz más firmemente si es fomentada por
las comunidades locales.
Cada
escuela del Japón tiene su propia canción escolar. La
letra a menudo exalta la rica “textura” de la comunidad
local o su belleza natural. Me dicen que el hecho de que
cada escuela del Japón tenga una sin excepción ha
sorprendido a muchos de nuestros colegas en África y
otros lugares.
El
aprendizaje dura mucho más cuando es nutrido por la
comunidad circundante. Esto ha sido considerado como una
conciencia fundamental profundamente arraigada en la
sociedad japonesa, y ciertamente, creo que hay algo que
decir sobre la verdad que se encuentra en esta manera de
pensar.
El segundo
punto que quisiera mencionar es la importancia de la
educación en los niveles más allá de la educación
básica.
Para que
un país tenga confianza en sí mismo y logre el
crecimiento, es vitalmente importante que se cultive una
amplia variedad de recursos humanos, desde doctores a
abogados, o ingenieros que arreglan vehículos. Creo que
la necesidad de fomentar tales recursos humanos es
evidente, aun cuando se expande y se fortalece la
educación básica.
Es decir,
que la educación en una variedad de niveles, incluyendo
la educación técnica, el entrenamiento vocacional y
también la educación secundaria y superior, es algo
necesario ahora.
Esta es
una filosofía en la cual el pueblo japonés cree
firmemente y que ha sido un principio básico de la
asistencia para el desarrollo del Japón.
Entre las
escuelas que Japón ha apoyado a lo largo de los años
sobre la base de este enfoque, algunas ya se han elevado
a la grandeza, tales como el Instituto Politécnico de
Ingeniería Electrónica de Surabaya en Indonesia, que
ganó un concurso internacional de robótica.
Para
introducir un ejemplo de África, el Centro de
Entrenamiento Vocacional Senegal-Japón fue construido
por Japón en Senegal en los años 80. Los aprendices de
países vecinos también vienen a inscribirse en esta
escuela. Más de 75% de los jóvenes graduados de los
programas del centro han pasado a trabajos en los cuales
pueden utilizar sus habilidades especializadas, y ahora
están en una posición de contribuir con las industrias
locales.
Propuestas
concretas
En el
tiempo que queda, quisiera presentar mis propuestas
concretas en esta área.
Preguntémonos
qué debe hacer la comunidad internacional para lograr la
Educación para Todos y, por extensión, la educación que
lleva a la confianza en sí mismos y el crecimiento en
cada país.
Como
mi respuesta a eso, estoy abogando por cuatro puntos
clave, basados en las ideas que he compartido con
ustedes hasta ahora. Estos son, primero, que se amplíe y
se fortalezca aun más la educación básica, tanto en
cantidad como en calidad; segundo, que se fortalezca el
apoyo a una variedad de niveles de educación, más allá
de la educación básica; tercero, que se desarrollen
sinergias entre la educación y otros sectores del
desarrollo; y cuarto, que aspiremos a crear asociaciones
que incorporen a todos los miembros de la sociedad,
tanto local como internacionalmente. Además, esperamos
que los países individuales hagan esfuerzos similares.
Examinaré cada uno de estos puntos ahora con mayor
detalle para presentar las acciones venideras del Japón.
Primero
que todo, en cuanto a la educación básica, es necesario
principalmente asegurar que haya suficientes lugares
para que grandes cantidades de niños aprendan. Por esa
razón, a lo largo de los próximos cinco años, Japón
construirá en África, en donde el número de aulas es
especialmente inadecuado, aproximadamente 1000 escuelas
con alrededor de 5,500 aulas, suministrando así
suficientes aulas para que unos 400,000 niños asistan.
Una vez
que las escuelas estén instaladas, lo siguiente que hay
que hacer es permitir a los niños descubrir la alegría
del aprendizaje. Eso significa hacer que ellos sientan
que el estudio realmente hace una diferencia. Las
experiencias del Japón en Centroamérica y en los países
africanos tales como Kenia, han demostrado que
fortalecer las habilidades de los maestros en
matemáticas y ciencias en el aula, desempeña un papel
decisivo para lograr precisamente eso.
Durante
los próximos cinco años, Japón ayudará en el
fortalecimiento de las habilidades de los maestros en el
aula, enfocándose principalmente en mejorar los métodos
de enseñanza de las matemáticas y las ciencias.
Capacitaremos a aproximadamente 300,000 maestros en todo
el mundo, incluyendo 100,000 en África.
En lo que
se conoce como el modelo de “Escuela para Todos”, la
comunidad local participa en la administración de las
escuelas. Extenderemos aun más este enfoque dentro de
Níger, donde este modelo tuvo su comienzo, y también a
los países vecinos. Durante los próximos cinco años,
aspiramos a mejorar la administración de 10,000
escuelas, y así suministrar un mejor ambiente de
aprendizaje a más de un millón de estudiantes.
Al mismo
tiempo, en consideración de la profundidad de las
dificultades que se encuentran en las circunstancias
nacionales de algunos países, a veces es necesario
reforzar la educación básica mediante esfuerzos firmes y
certeros. Afganistán es un ejemplo tal. Japón ha
comenzado a mejorar la alfabetización de aproximadamente
300.000 afganos, trabajando en asociación con la UNESCO.
Para
alcanzar estas metas, tenemos la intención de utilizar
toda una variedad de métodos y enfoques para ampliar y
fortalecer la educación básica. También exploraremos la
posibilidad de asociarnos con el Banco Mundial y otros
bancos de desarrollo multilateral, mientras trabajamos
por nuestra meta de fortalecer tanto la cantidad como la
calidad de la asistencia que suministramos.
El segundo
punto que mencioné fue uno con el que creo que todos
ustedes están de acuerdo, al saber, que es fundamental
apoyar la educación de manera general, incluyendo la
educación técnica, la capacitación vocacional así como
la educación secundaria y superior.
Permítanme
compartir con ustedes el ejemplo de Túnez como una
excelente ilustración de este punto. Japón suministró
asistencia para la creación de un parque científico y
tecnológico – es decir, un centro de investigación y
desarrollo – en Túnez. Desde el año pasado, este
tecnoparque se ha igualado con un estudio en Japón, y
ahora los estudiantes tunecinos de ingeniería están
estudiando en universidades japonesas como estudiantes
de postgrado.
Mediante
estos tipos de enfoques, Japón centrará sus esfuerzos en
el fomento de los recursos humanos en las naciones en
vías de desarrollo, haciendo uso de una amplia variedad
de medios, tales como la investigación conjunta, los
programas de entrenamiento, y las oportunidades para
estudiar en Japón, en asociación con los países
receptores y otros países de la región.
La tercera
propuesta que mencioné se refiere al desarrollo de
sinergias entre la educación y otros sectores del
desarrollo. Con esto, quiero decir que las escuelas
tienen el potencial de ayudar a las personas de la
comunidad de diversas maneras, y necesitamos aprovechar
ese potencial al máximo posible.
Por
ejemplo, las escuelas pueden introducir comidas
escolares y construcción de servicios sanitarios y pozos
para sacar agua. Los almuerzos ofrecidos por la escuela
son, por supuesto, beneficiosos en que mejoran la
nutrición que los niños reciben. Pero si llevamos ese
paso más adelante y también permitimos a los estudiantes
llevarse a casa alguna comida, pueden imaginarse que la
comida de la escuela se colocaría en la mesa de la cena,
para el deleite de los padres de los niños. Eso los
dispondría más a enviar a sus hijos a la escuela al día
siguiente.
En cuanto
a los servicios sanitarios, el hecho es que las niñas
dejan de venir a la escuela por no haber instalaciones
de servicios sanitarios disponibles. Esto es más que un
asunto de higiene; los servicios sanitarios también
darán el poder social a las mujeres. Por lo tanto, los
sistemas e instalaciones de las escuelas pueden – y
deberían – usarse para reforzar la habilidad de la
comunidad local para prosperar y fomentar a la futura
generación.
Las
escuelas desempeñan un papel central dentro de la
comunidad, cuando vemos las maneras para adelantar
nuestros esfuerzos en la prevención del SIDA, la
creación de conciencia para la prevención de desastres,
incluyendo la preparación para las sequías y las
inundaciones, y la Educación para el Desarrollo
Sostenible (EDS). La educación es un área en la cual con
un poco de innovación se puede lograr una variedad de
efectos sinérgicos.
Finalmente,
mi cuarta propuesta es que aspiremos a crear
asociaciones en las cuales todas las personas
participen, tanto localmente como internacionalmente. Al
saber quienes participarían exactamente en estos
esfuerzos conjuntos, buscaríamos de crear algo tan
amplio y diverso como sea posible, de acuerdo con la
naturaleza misma de la educación. Sabemos que depender
solamente de las respuestas de los países y
organizaciones donantes y de los gobiernos de los países
en vías de desarrollo sería inadecuado. En cambio,
debemos promover la cooperación con la participación de
las comunidades locales, el sector académico, el sector
privado y las ONG’s, entre otros, de los países en vías
de desarrollo.
En
relación con este punto, el sector público y privado del
Japón y las ONG’s han participado en el apoyo educativo
en los países del sureste de Asia, que creo que podría
suministrarnos con un buen modelo para nuestros
esfuerzos futuros.
En una
iniciativa exitosa, las ONG’s y las empresas japonesas
unen sus manos para promover la educación sobre la
conservación del medio ambiente y la salud pública. En
otra, las empresas japonesas suministran becas y las ONG
japonesas las administran. Estos son algunos ejemplos de
los esfuerzos combinados de diversos interesados. Para
hacer que estos tipos de asociaciones sean aun más
dinámicas en el futuro, el gobierno del Japón quisiera
crear un marco de “All Japan” – y con esto quiero decir,
uno en el cual participen los interesados japoneses
clave en esta área de diversas organizaciones.
Conclusión
Al
principio de mi discurso hoy, resalté el hecho de que el
número de niños que no asisten a la escuela ha comenzado
a disminuir, y dije que podemos alcanzar nuestra meta si
nos lo proponemos.
Ha sido
extremadamente alentador para mí ver este espíritu
emprendedor, de “poder hacerlo” que se está arraigando
en el África Subsahariana y en otros países en vías de
desarrollo. El tema de la TICAD IV que se celebrará en
Yokohama el mes que viene es “África Vibrante”. En mi
opinión, este lema demuestra precisamente el espíritu
futurista que ahora se está haciendo tan patente en toda
África.
Creo que
se nos está presentando en este momento una oportunidad
ideal para que toda la comunidad internacional participe
en los esfuerzos de apoyo a la educación. Quisiera
concluir mi participación con mi compromiso de
aprovechar esta oportunidad y hacer mayores esfuerzos
para suministrar tal apoyo.
Muchas
gracias por su amable atención.
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