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Resumen
de Japón / FPCJ, N.° 0848
4 de agosto de 2008
Directrices para preparar el
Presupuesto del Estado para 2009 llenas de prioridades
conflictivas en un entorno de inestabilidad política y
económica
El 29 de julio, el Gobierno aprobó unas directrices destinadas a preparar
el presupuesto para 2009, que a duras penas conservan el
marco de trabajo de reducción de la carga fiscal, que
tiene como objetivo restaurar el balance presupuestario
y reducir eventualmente la enorme deuda pública. Las
directrices están delimitadas por una complicada
ecuación de prioridades conflictivas dentro de un
escenario político y económico lleno de incertidumbres.
El Gobierno del Primer Ministro Yasuo Fukuda se enfrenta
a la difícil tarea de preparar unos presupuestos que
transmitan seguridad al país en un momento en el que la
nación se siente cada vez más inseguro sobre su propia
subsistencia y futuro, asegurando a su vez la propia
supervivencia del Ejecutivo.
Desde los años del ex Primer Ministro Junichiro Koizumi, quien abandonó la
presidencia en 2006, el tema primordial de la gestión
fiscal y de la formulación presupuestaria del país ha
venido siendo el de la restricción de gastos, heredado
también por el Primer Ministro Fukuda. Las directrices
para la preparación del presupuesto para el próximo año
fiscal, que comienza el 1 de abril, ponen un techo de
47,8 billones de yenes al total de gastos generales para
llevar a cabo programas de política económica, lo que
supone un aumento del 1,1% con respecto al techo de este
año fiscal. (El resto del presupuesto, de unos 35
billones de yenes, consistirá en el servicio de la deuda
por los bonos en circulación y préstamos recibidos, y
los impuestos de asignación de fondos locales.)
Para poder mantener el tamaño del presupuesto sin sobrepasar el límite, se
reducirán los gastos en obras públicas en un 3% con
relación al año anterior, y el recorte del coste de los
programas de ayuda social y seguridad social será de 220
mil millones de yenes. Estos dos elementos simbolizan la
política de reducción presupuestaria. Al mismo tiempo,
el Gobierno planea fijar 330 mil millones de yenes
destinadas como partida para la "categoría de fomento de
asuntos importantes", con el fin de afrontar la escasez
de médicos y de otros servicios sociales; estrategias de
impulso del crecimiento económico; materialización de
una sociedad con bajos niveles de carbono; y asegurar un
abastecimiento estable de alimentos y de energía.
Sin embargo, no se ha especificado la forma de financiación de estos
programas, y solamente se ha dejado claro que el dinero
tiene que quedar disponible recortando otros programas
en lo equivalente al 2% del presupuesto (lo que
significa, por ejemplo, que los recortes de gastos en
obras públicas podrían alcanzar el 5%.) Este
planteamiento encontrará fuerte resistencia por parte de
los intereses implicados, especialmente en un momento en
el que se piden unas elecciones generales adelantadas
para la Cámara Baja.
Estas directrices para la preparación del presupuesto, muestran claramente
la precaria situación en la que se encuentra el Primer
Ministro Fukuda. Según los resultados de las encuestas
realizadas por los diarios, su índice de aprobación ha
subido ligeramente gracias a la reorganización del
Ejecutivo del 2 de agosto, pero fundamentalmente sigue
siendo bajo, lo que muestra su vulnerabilidad frente a
la demanda popular para aumentar el gasto público y de
satisfacer la mejora en los servicios sociales. Sin
embargo, las perspectivas económicas son cada día más
sombrías, lo cual puede reducir los ingresos obtenidos
por los impuestos y restar libertad de acción para
llevar a cabo operaciones fiscales. Ante las
perspectivas de un inevitable aumento en los costes de
la seguridad social, la subida de los impuestos al
consumo será, tarde o temprano, inevitable, pero hablar
de una subida de los impuestos es tabú en un momento en
el que son inminentes las elecciones generales.
El procedimiento para la formulación del presupuesto, que culmina con la
decisión del Presupuesto del Estado a fin de año, dicta
que cada ministerio presente solicitudes presupuestarias
a finales de agosto, para que luego las examine el
Ministerio de Hacienda, convirtiéndose en un proceso de
negociación entre los lobby y sus patrocinadores
políticos. Durante el período que va desde otoño a fin
de año irá tomando forma el futuro de los programas de
la seguridad social, de la rehabilitación fiscal, de las
políticas de crecimiento económico y demás factores de
la ecuación, marcando también el destino del Gobierno
Fukuda.
Comentarios en los medios de comunicación
【Se debilita el mecanismo de formulación
presupuestaria】(Mainichi Shimbun, 31 de julio)
"En lo que respecta a la formulación del presupuesto para 2009, es dudoso
que el techo pueda cubrir muchas de las solicitudes
presupuestarias. Para empezar, el hecho de haber
reservado 330 mil millones de yenes para la "categoría
de fomento de asuntos importantes" es una forma de
admitir que el sistema de incorporación de solicitudes
presupuestarias es incapaz de asignar las prioridades de
la manera apropiada". "En segundo lugar, mientras exista
dicho sistema, el presupuesto del año anterior se
establece como punto de partida, aunque la regla dicte
que lo primero es marcar las prioridades de los gastos.
De este modo no se llegará a una revisión profunda de
los gastos ni a un balance de políticas económicas. Este
sistema puede contradecir la rehabilitación fiscal
porque admite circunstancias en las que se permiten
excepciones".
【Es necesario realizar grandes cambios en los gastos
para obtener un presupuesto enérgico】(Nikkei, 30
de julio)
"Comienza el trabajo de formulación presupuestaria para el próximo año
fiscal en un escenario cada vez más severo de inflación
y desaceleración económica internacionales. Esperamos
que nos presenten un presupuesto que responda a las
demandas de los tiempos mediante cambios radicales de su
contenido sin elevar por ello el techo del gasto.
【Esperamos que los esfuerzos por la rehabilitación
fiscal no vayan desorientados】(Sankei Shimbun, 30
de julio)
"La reforma fiscal conjunta de ingresos y gastos apenas ha podido
sostenerse mediante la reducción de los gastos. Sin
embargo, si se derrumba ante la ausencia de un escenario
que asegure los ingresos, la rehabilitación fiscal
fracasará sin ninguna duda. El Gobierno Fukuda debe
reforzar la disciplina fiscal para poder presentar el
Presupuesto del Estado a fin de año".
【Las reglas del presupuesto para 2009 se olvidan de las
pensiones】(Yomiuri Shimbun, 29 de julio)
"El problema está en la gestión de los asuntos pendientes que las
directrices han dejado archivados. De todos ellos, el de
mayor dificultad es la gestión del aumento del gravamen
del Gobierno debido a la subida de la cuota de pagos de
las pensiones que irá del nivel actual, de poco más de
una tercera parte, al 50 por ciento a partir del año
fiscal 2009. En circunstancias normales, los fondos
necesarios para el plan de 2,3 billones de yenes
deberían haberse incorporado en el presupuesto de la
seguridad social antes de decidir el techo para estos
pagos. No obstante, parece obvio que el Gobierno
abandonará sus planes iniciales de subir los impuestos
al consumo el próximo año fiscal, como medida orientada
a proporcionar los ingresos necesarios para equilibrar
su cuota de pago de las pensiones, debido a la
preocupación por las perspectivas económicas y las
probables elecciones para la Cámara de Representantes".
"Las directrices no mostraban medidas de políticas
económicas específicas que encauzaran el caudal fiscal
los ingresos especiales relacionados con la construcción
de carreteras".
(Copyright 2008 Foreign Press Center / Japan)
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