Discurso
de S. E. el Sr. Yasuo
Fukuda, Primer Ministro del Japón
en la Sesión de Apertura de la IV
Conferencia Internacional
de Tokio sobre el Desarrollo Africano (TICAD
IV)
28 de mayo de 2008
Yokohama,
Japón
Su
Majestad, Sus Excelencias, Distinguidos Representantes
de los Países, Líderes de las Organizaciones
Internacionales, damas y caballeros,
No hay honor más alto para mí, ni en efecto mayor
placer, que poder dirigirme a ustedes esta mañana en
representación del país anfitrión. Quisiera extender mi
más cálida bienvenida a todos ustedes.
Nuestra
ciudad anfitriona Yokohama siempre ha servido como
puerta de entrada del Japón al mundo desde que Japón
comenzara
su camino hacia la modernización hace 150 años. Para ser
anfitriona de la IV Conferencia Internacional de Tokio
sobre el Desarrollo Africano (TICAD IV), realmente no
hay otra ciudad tan apropiada como Yokohama. Permítanme
expresar mi más sincero agradecimiento al Alcalde
Hiroshi Nakada y también a la gente de Yokohama, quienes
han hecho los máximos esfuerzos incansables por el éxito
de esta conferencia.
Hoy
nos honra tener representantes de 52 naciones africanas
y de muchas naciones asiáticas y países donantes.
Además, un buen número de organizaciones
internacionales, invitados especiales, y representantes
de ONG’s también están participando. Con todos estos
participantes, esta TICAD IV se ha convertido en un
verdadero evento histórico.
TICAD
es una conferencia en la cual el proceso en sí es
extremadamente valioso. La prueba de esto puede
encontrarse en el hecho de que miles de personas han
invertido su valioso tiempo en el trabajo colaborador
para preparar esta Conferencia. Es por esta razón, creo,
que nuestra Conferencia ha atraído a tantos
participantes.
Habiendo
recibido la TICAD IV tan entusiasta atención aun en las
etapas preparatorias, sería negligente de mi parte no
referirme al significado histórico de esta reunión.
Si
comparara la historia del desarrollo africano con una
gran narración, lo que estamos a punto de hacer ahora
sería abrir una nueva página, titulada el “Siglo del
crecimiento africano”. En el futuro, África se
convertirá en un poderoso motor que impulse el
crecimiento del mundo. A través de los preparativos para
la TICAD IV, hemos llegado a compartir una intuición
común sobre las perspectivas de África para el futuro.
Damas
y caballeros, esta nueva historia africana que crearemos
juntos será una historia de crecimiento. La paz y la
seguridad son fundamentales para lograr el crecimiento.
Sobre esta base, es necesario tener inversión privada.
El momento ha llegado para que los países de África
adoptaran como propio un modelo que llevó al éxito en el
Japón de la posguerra y en muchos otros países
asiáticos. Es decir, que la inversión cría la economía,
suministrando el impulso para más inversión nueva, y así
promueve el crecimiento auto-sostenible.
En
esta coyuntura, Japón queremos caminar con la gente de
África, lado a lado.
Con
el fin de aumentar el impulso para el crecimiento
africano, lo más importante es el desarrollo de la
infraestructura. En particular, las experiencias del
Japón y de otros países africanos nos dicen que las
mejoras en la infraestructura del transporte desempeñan
un papel fundamental para atraer la inversión privada.
Mientras
la red de carreteras de África progresa, todavía faltan
muchas conexiones, y ésta es una de las razones por las
que todavía no ha alcanzado el punto en el cual
desempeñe suficientemente las funciones de una verdadera
red. El Gobierno del Japón deseamos
participar en los esfuerzos para unir eficientemente
estas redes de carreteras,
y
también
quisiéramos
combinar estos esfuerzos con mejoras a los puertos, al
fin de formar una red – una red que permita a toda
África avanzar con mayor dinamismo
Con
eso en mente, la primera promesa que quisiera hacer hoy
es que durante los próximos cinco años, Japón
suministraremos de manera proactiva y flexible hasta 4
mil millones de dólares estadounidenses en préstamos
blandos a África. Sin duda, ayudaremos a aumentar el
impulso para las mejoras en la infraestructura. Japón
tenemos la intención de hacer su máximo esfuerzo en esta
área en cooperación con los donantes del Consorcio para
la Infraestructura de África (ICA).
La
razón por la que yo afirmo que el momento presente
ofrece una buena oportunidad para construir la
infraestructura es que la seguridad pública y las
condiciones políticas en África han mejorado tanto en
los años recientes. Resulta que esto dio un impulso en
toda África para adelantar la integración regional y
llevar la ventaja de escala grande a África. Japón vamos
a actuar en cooperación con la UA (Unión Africana), la
NEPAD (Asociación Nueva para el Desarrollo de África), y
las Comunidades Económicas Regionales para apoyar las
asociaciones regionales y la integración en África.
La
infraestructura que Japón construiremos debe ser “la
infraestructura del pueblo”, que traiga prosperidad a
las comunidades y a la gente que vive en ellas.
Las
redes de los sistemas de carreteras cumplen con su
pretendido propósito sólo cuando transportan a las
personas y los bienes de manera fluida. Por lo tanto,
nuestro objetivo debe ser permitir los cruces y las
inspecciones en las fronteras nacionales lo más
rápidamente posible. El Gobierno del Japón deseamos
ayudar en la construcción de “Puestos
Fronterizos de Única Parada”, que son instalaciones
diseñadas para hacer más eficiente el cruce de las
fronteras en las áreas de aduanas e inmigración.
Deseamos cooperar en el entrenamiento del personal que
trabaja allí.
Las
actividades de las empresas privadas son fundamentales
para el crecimiento africano, y por esta razón, es
indispensable que mejoremos la infraestructura. Las
empresas japonesas tendrán mayor interés en África a
medida que se mejore la infraestructura. Cuando la
inversión directa de las empresa japonesas aumente, las
transferencias de tecnología y conocimiento técnico
también aumentarán en consecuencia. Si logramos utilizar
los recursos abundantes de África más eficientemente,
aprovechando las tecnologías japonesas, esto seguramente
será un disparador para el crecimiento y beneficiará a
África.
Por
esta razón, el gobierno japonés implementaremos medidas
para promover las actividades de las compañías japonesas
en África, mejorando la infraestructura africana.
Una
iniciativa que quisiera promover aquí es el envío de una
misión económica de gran escala. Después de este verano,
Japón enviaremos una misión conjunta compuesta por
líderes del sector público y privado.
Para
facilitar a las empresas japonesas desarrollar sus
negocios en África, Japón reforzaremos el seguro
comercial. Asimismo, inauguraremos en el Banco de
Cooperación Internacional del Japón (JBIC) la Facilidad
para Inversión Africana. Esta Facilidad financiará
directamente los negocios en países africanos y
garantizará el financiamiento suministrado por bancos
japoneses para negocios en África. La asistencia
financiera para África a través de JBIC, incluyendo esta
Facilidad, recién establecida, para Inversión Africana
de JBIC, será de una escala de 2,5 mil millones de
dólares estadounidenses en los próximos cinco años.
Mediante tal actividad en colaboración pública-privada
aspiramos a duplicar la inversión privada japonesa en
África.
A
continuación, por favor permítanme tocar brevemente el
asunto de la agricultura. Con el fin de asegurar
plenamente el crecimiento en África, el desarrollo de la
agricultura es extremadamente importante, ya que
aproximadamente dos-terceras partes de la población
total de África se dedican a las actividades agrícolas.
A
medida que África busca lograr su propia “Revolución
Verde”, quisiera hacer un llamado a la acción,
procurando duplicar la actual producción de arroz de 14
millones de toneladas en los próximos diez años. Con una
abundancia de experiencias agrícolas, Japón está
dispuesto a cooperar con diversos países y
organizaciones internacionales en las áreas de
desarrollo de sistemas de irrigación, mejoramiento de
las variedades de cultivos, y fomento de los
trabajadores de extensión en el campo de la agricultura.
Estamos profundamente preocupados por el hecho de que
muchos países africanos están en gran dificultad como
resultado de la reciente subida abrupta de los precios
de los alimentos. El Gobierno del Japón recientemente
hemos anunciado un paquete de asistencia de emergencia
de alimentos equivalente a 100 millones dólares. Les
prometeré aquí que una porción significativa de esta
cantidad se dirigirá a África. Además de esto, Japón
está considerando diversas medidas de asistencia,
incluyendo medidas de alivio para los grupos que han
caído recientemente en la pobreza, así como medidas para
apoyar la siembra de cultivos para el año corriente y el
próximo.
He
venido hablando hasta ahora sobre la importancia de la
infraestructura, la inversión privada y la producción
agrícola para el crecimiento. A continuación, quisiera
tocar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM’s).
Este
año representa la mitad del camino a medida que
trabajamos para lograr los ODM’s. Es imposible que
cerramos los ojos a las dificultades que enfrentan a
nuestros amigos africanos, incluyendo el problema de las
enfermedades infecciosas. Japón se propone extender una
mano a nuestros amigos africanos que están luchando con
firmeza. Confirmemos en nuestra resolución para que
logremos los ODM’s. Sobre esa base, quisiera tocar
varias medidas que Japón deseamos emprender.
África
está enfrentando una escasez de hasta 1,5 millones de
trabajadores de la salud. En respuesta a esto, Japón
entrenaremos a cien mil personas en África a lo largo de
los próximos cinco años como trabajadores de la salud.
Al
mismo tiempo, África tiene un problema de población.
Consideramos este asunto como uno de los temas claves
del desarrollo. Durante algún tiempo he presidido el
diálogo entre miembros asiáticos y africanos de
asambleas nacionales que comparten una conciencia común
sobre este asunto y he continuado mis esfuerzos para
promover los intercambios entre estos miembros.
El problema de la población en África debe ser
enfrentado para el desarrollo de la economía y la
estabilidad de la sociedad. Tiene un profundo efecto en
el logro de los ODM’s, con impactos en la pobreza, la
educación, el género, el medio ambiente y la salud
reproductiva.
En
Japón tenemos algo conocido como la “Guía de Salud
Materna e Infantil”, que ha desempeñado un papel
importante en el mantenimiento de la salud de las
mujeres embarazadas y de los niños. Esta guía ha sido
introducida en Indonesia y otros países asiáticos y ha
obtenido buenos resultados. Creo que también sería
significativo ampliar la idea de esta guía por toda
África.
Recientemente,
en el área de las medidas relacionadas con la salud,
decidí que contribuirímos
a 560 millones de dólares estadounidenses al Fondo
Mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la
malaria en los próximos años, comenzando en 2009, para
apoyar la lucha contra estas tres principales
enfermedades infecciosas. Como ustedes saben,
aproximadamente 60% de la asistencia total del Fondo
Mundial va al África
subsahariana.
En
los campos de la salud o el combate de las enfermedades
infecciosas, estamos tomando en consideración
el envío de investigadores japoneses a las universidades
e instituciones investigadoras en África. Quisiera que
ellos y los investigadores jóvenes africanos se
estimulen mutuamente para encontrar soluciones a
diversos problemas. También quisiera anunciar que
estaremos convocando una Reunión de Ministros de Ciencia
y Tecnología Japón-África en el otoño de este año.
A
continuación quisiera tocar el hecho de que Japón tenemos
la intención de recompensar a las personas que han
estado activas en los campos de la salud o los servicios
médicos en África mediante el “Premio África Hideyo
Noguchi”. Fue instaurado en honor del Dr. Noguchi, quien
falleció mientras investigaba la fiebre amarilla en
África. La primera ceremonia de premiación se celebrará
esta noche.
Como
una innovación más, organizaremos un nuevo cuerpo de
asistencia técnica de especialistas en agua, que se
conocerá como el “W-SAT (Equipo de Acción para la
Seguridad del Agua)”, que será enviado a trabajar en el
campo en las naciones africanas. Esta iniciativa se
propone suministrar acceso al agua al mayor número de
africanos que sea posible, mediante el envío de
especialistas en recursos subterráneos de agua y manejo
de sistemas de suministro de agua. Les pediría que
imaginaran a las personas del W-SAT trabajando lado a
lado con la gente de África, perforando nuevos pozos y
reparando tuberías rotas de suministro de agua.
Con
el fin de llevar a cabo la gama de medidas que he
anunciado hasta ahora, necesitaremos tomar pasos audaces
en nuestra AOD (Asistencia Oficial para el Desarrollo).
Prometo que para 2012 – dentro de cinco años – Japón
habrá duplicado la AOD a África, aumentándola
gradualmente a lo largo de estos años para alcanzar esta
meta. Hace apenas un minuto, dije que ofreceríamos
préstamos japoneses de AOD de hasta 4 mil millones de
dólares estadounidenses a África para mejorar la
infraestructura africana. Además, prometo que Japón
duplicaremos su asistencia financiera no reembolsable y
su cooperación técnica para África durante los próximos
cinco años. También coordinaremos con la comunidad
internacional, actuando de buena fe para abordar los
asuntos de la condonación de la deuda para África.
Finalmente,
quisiera tocar el asunto del Cambio Climático, que
también será uno de los temas principales para la
discusión en la Cumbre del G8 de Hokkaido Toyako.
Recientemente describí un mecanismo llamado “Cool Earth
Partnership (Asociación Tierra Fresca)”. Mediante esta
Asociación, Japón se propone ofrecer asistencia a los
países en vías de desarrollo, incluyendo los países
africanos, que buscan lograr tanto la reducción de las
emisiones de gases de efecto invernadero como el
crecimiento económico de manera compatible. La escala de
la asistencia es de 10 mil millones de dólares
estadounidenses en cinco años, comenzando este año.
Algunos
países de África ya han comenzado las consultas sobre
políticas con Japón. Espero sinceramente que la “Cool
Earth Partnership” se expanda por todo el continente
africano. Estaremos trabajando en cooperación con otros
países para formular un marco post 2012, en el cual las
potencias económicas participen de manera responsable,
con miras a proteger a África de los impactos negativos
del cambio climático.
Las
diversas opiniones e ideas que he compartido con ustedes
el día de hoy demuestran que Japón deseamos trabajar
junto con África en la escritura de un gran relato de
crecimiento. Con el fin de hacer eso, vamos a compartir
conocimientos y experiencias para resolver asuntos tales
como la salud y el saneamiento y promover el crecimiento
en África.
Normalmente,
tanto el crecimiento como el desarrollo pueden
realizarse sólo a través de la paz y la seguridad.
Japón, como una “Nación fomentadora de la paz”, tenemos
la intención de enfocarse más en la consolidación de la
paz en África. Asimismo buscaremos la reforma del
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para que la
ONU pueda llevar a cabo su papel de manera más eficiente
en el mantenimiento de la paz en la comunidad
internacional, incluyendo a África.
Al
concluir mis comentarios hoy, quisiera abordar el
enfoque básico del Japón al desarrollo africano. Esto
puede resumirse en la frase “confianza en sí mismo y
cooperación mutua”.
Para
Japón, un país prácticamente sin recursos subterráneos,
el tipo más importante de recursos son los recursos
humanos. Primero, damos a nuestros hijos una buena
educación. Después, les damos confianza en sí mismos.
Sobre esa base, ellos viven en armonía con los demás,
uniendo sus habilidades para enfrentar cualquier
dificultad que sus amigos puedan tener. Éste es el
principio de “confianza en sí mismo y cooperación
mutua”.
Este
enfoque fundamental de los japoneses se relaciona
directamente con la filosofía que ha sido parte de la
TICAD desde su fundación, a saber, “ownership (esfuerzos
de autoayuda)” y “partnership
(partenariado)”.
Donde
no hay “ownership”, que respete la confianza en sí
mismo, ni el desarrollo sostenible ni el crecimiento son
posibles.
Para
Japón, el proceso de reconstrucción después de la
Segunda Guerra Mundial nos enseñó cómo importante fue el
apoyo de nuestros amigos, y cuánto nos ayudó ese apoyo
en nuestra reconstrucción y desarrollo. Ésta es la
verdadera naturaleza de la “partnership ”. Esta idea de
la asociación debería compartirse más allá del Japón.
Quisiera ver un intercambio de conocimientos y
experiencias entre África y Asia, y espero sinceramente
que podamos construir tales asociaciones.
Tantos
japoneses han hecho esfuerzos con la gente de África. En
particular, aproximadamente 11.000 Voluntarios Japoneses
para la Cooperación en el Exterior (JOCV) han sido
enviados a África a lo largo de los años. Esto
constituye un registro histórico verdaderamente enorme.
En este momento 971 voluntarios trabajan en todo el
Continente Africano. Más de la mitad – 570 de ellos –
son mujeres. Además quisiera aumentar el número de
estudiantes africanos en Japón. Creo firmemente que los
intercambios juveniles formarán la base para el futuro
del Japón y África.
“Ownership”
y “partnership” – me complace sinceramente decir que
estas palabras claves de TICAD se han establecido como
símbolos del desarrollo africano en sí.
A
lo largo de su historia, el proceso de la TICAD ha
representado el futuro brillante y el gran potencial de
África. Ahora, junto con los países de África, Japón
está decidido a hacer del siglo XXI el “siglo del
crecimiento africano”.
Muchas gracias.
arriba
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